Como marcar la diferencia en mi rendimiento deportivo

Actualmente, las diferencias entre los corredores son cada vez más pequeñas. Las marcas personales son cada vez más parecidas y a veces sólo se diferencian en décimas de segundo.

La pregunta es: “¿Si los corredores son cada vez más parecidos a nivel competitivo, dónde  puedes tú marcar la diferencia?”

En los entrenamientos hay varios aspectos a considerar:

– Por un lado está el aspecto Físico. Es decir, el cuerpo. El vehículo para hacer deporte. Hablamos de todo lo que se refiere a la preparación física, la alimentación, la nutrición, el fortalecimiento.

– Por otro lado está el aspecto Técnico. Hablaríamos de la bici en sí. Componentes, accesorios, etc…

– Un tercer aspecto a considerar es el Táctico. Todo lo relacionado con la estrategia que voy a seguir en carrera.

– Por último, la Competitividad. Que tiene que ver con el aspecto mental y que a veces no le damos la importancia que tiene.

 

Bien, pues esto es lo que vamos a empezar a desarrollar. Todo ese entrenamiento mental que van a generar cambios en mi cabeza, de forma que sea más competitivo.

Porque el día que las piernas no responden, la preparación mental juega un aspecto muy importante.

Porque la diferencia en un sprint final son muy pocos segundos y no te puedes permitir perder la concentración.

¿A qué me refiero con entrenamiento mental?

Pues me refiero a un trabajo individual personalizado que te permita, por un lado eliminar posibles temores, presiones, dificultades, y por otro lado, que te puedas enfocar mejor en lo que quieres conseguir. Y aquí es cuando entra en escena la motivación, ya que, a parte de dedicación, esfuerzo y tiempo, el deporte requiere de motivación. Y es ella la que va a hacer que podamos superar las dificultades.

Todos nosotros solemos utilizar elementos externos para motivarnos . A veces es música que nos gusta, otras veces es saliendo a entrenar con amigos…de qué formas te motivas tú?. Pero la motivación tanto puede ser externa, como interna.

Y aquí vamos a romper el mito de que la motivación tiene que venir de fuera.

De hecho, estudios recientes, demuestran que la motivación interna es mucho más poderosa que la motivación externa, incluso cuando se combinan ambas.

Así pues, hablamos de motivación interna cuando lo que te representas en tu cabeza te ayuda a generar la energía necesaria para avanzar.

Ahora que ya sabes que es posible entrenar tu mente para sacarle mayor provecho y mejorar tu rendimiento, te invitamos a ponerlo en práctica juntos en las siguientes publicaciones.

 

Ester Díaz
Terapeuta Especialista en Procesos de Cambio